Robando Belleza

Anne Hathaway

Posted on: 30 octubre, 2011

En la entrada de hoy les voy a hablar de una actriz que me encanta, en su vertiente interpretativa y como mujer en general. De piel blanca, ojos grandes y oscuros y labios carnosos y sensuales, desde que la descubrí hace ya una década he venido siguiendo con atención su carrera y cada vez me gusta más si ello es posible. Hoy les hablaré de Anne Hathaway.

Hija de la actriz de teatro Kate McCauley y del abogado Gerald Hathaway, Anne Jacqueline Hathaway, nacida el 12 de noviembre de 1982, siempre encontró la inspiración y el apoyo necesarios para seguir los pasos de su madre. Criada en un ambiente católico durante su infancia, incluso se planteó ser monja. No obstante, a la edad de quince años, después de saber que su hermano Michael era homosexual, sintió que no podía defender una religión que desaprobaba la orientación sexual de su hermano y decidió abandonar la idea.

Pasó la mayor parte de su juventud en Nueva Jersey y en el instituto hizo sus primeros pinitos en el teatro. El resultado fue tan satisfactorio para Anne que acabó estudiando arte dramático en la Paper Mill Playhouse de Nueva Jersey y, estando aún en el instituto, fue nominada al “Premio Estrella Naciente” de la Playhouse para la mejor representación escolar del estado. Posteriormente, se instruyó durante varios semestres en el Vassar College de Poughkeepsie (Nueva York) antes de trasladarse definitivamente en el Gallatin School of Individualized Study perteneciente a la Universidad de Nueva York. Una época de la que ella guarda muy buenos recuerdos y a la que se refiere como una de sus mejores decisiones. También estudió en el Broadway Dance Center de la ciudad de Nueva York y, como primera soprano, en 1998 tuvo el privilegio de dar dos conciertos en el Carnegie Hall como miembro del All-Eastern US High School Honors Chorus.

Su edad y su gran estatura, fueron un inconveniente para conseguir papeles en Broadway, ya que era muy alta para papeles de niños, y demasiado joven para los papeles adultos. Sin embargo, tres días después de actuar en el Carnegie Hall de Nueva York, Anne fue aceptada para formar parte del reparto de la serie de televisión, “Asuntos de familia” (donde coincidió con el hoy emergente Jesse Eisenberg, protagonista de “La red social”). El papel que interpretó le valió muy buenas críticas a Anne y llegó a ser nominada como mejor actriz dramática en los Teen Choice Awards del año 2000.

El salto al cine se produjo en 2001, cuando participó en el drama “Al otro lado del cielo”. Pero, antes de rodar la película, Anne se presentó al casting para el papel protagonista de Mia Thermopolis en la comedia familiar de Garry Marshall “Princesa por sorpresa”. Según cuenta la leyenda, Marshall contrató a la actriz para interpretar a la princesa propensa a los accidentes cuando ella se cayó de una silla durante la audición. De este modo, todo el mundo la vio por primera vez como Mia, una adolescente de San Francisco que descubre que pertenece a la realeza de una pequeña monarquía europea. Un servidor fue a ver esta película sin mucho convencimiento y la cosa no dio para mucho, pero no pude evitar fijarme vivamente en esa chica que daba vida a la protagonista. Ahora suena fácil decirlo, pero desde el primer momento sentí que esa chica, llamada Anne Hathaway, iba a dar mucho que hablar.  Su otra película de presentación, “Al otro lado del cielo”, basada en la historia real de un misionero, apenas tuvo repercusión.

En 2002 formó parte del reparto de la estupenda “La leyenda de Nicholas Nickleby”, basada en la novela de Charles Dickens. En esta ocasión, Anne interpretó un papel secundario y dio vida al interés amoroso del protagonista, mostrando su lado más adorable. Posteriormente, Anne decidió recuperar su imagen de ídolo para el público infantil gracias a su papel en “Hechizada”, un nuevo título familiar. La historia se desarrollaba en un mundo mágico poblado de hadas madrinas, ogros y príncipes y Anne tenía la posibilidad de mostrar sus habilidades para el canto, interpretando alguna canción.

En 2004 Hathaway podía haber sido la compañera de reparto de Gerard Butler en la mediocre adaptación cinematográfica de “El fantasma de la ópera” (su papel finalmente lo hizo Emmy Rossum). Tuvo que rechazar el papel debido a su conflictivo contrato con la compañía Disney, con el cual tampoco estaba demasiado satisfecha. La segunda parte de “Princesa por sorpresa” empezó a rodarse a inicios del año 2004 con vistas a su estreno en Navidad y en esta ocasión, el susto de saberse heredera a un trono real daba paso a la necesidad de encontrar un marido adecuado. Su vinculación con el mundo infantil continuó con la cinta de animación “La increíble pero cierta historia de Caperucita Roja” de 2005, donde prestó su voz a la renovada protagonista del cuento y también volvió a demostrar sus habilidades para cantar. No obstante, recluida al cine infantil, Anne corría el peligro de ser flor de un día y quedar relegada al poco tiempo al olvido.

“Princesa por sorpresa 2” supuso la despedida de Anne Hathaway del cine familiar. Consciente de que se había encasillado como un icono para todos los públicos, Anne siguió el valioso consejo que le dio Julie Andrews durante el rodaje de la película de Disney: para desligarse de este cliché, no había nada mejor que un desnudo a tiempo como el que la misma Julie protagonizó en “S.O.B” (1981). Anne tomó nota y pronto comenzó a decir en las entrevistas que aunque siempre se la asociaba con el cine familiar, no le importaría aceptar algún papel algo más subido de tono (por aquel entonces ya dieron que hablar unas transparencias que lució en la presentación de la película “Escuela de rock”, que dejaban claramente visibles sus pechos como pueden ver en una de las fotos que he puesto al comienzo de esta entrada). Y la oportunidad le llegó con la película independiente “Caos”, donde interpretó a una adolescente rebelde de clase alta que deseaba probar nuevos estímulos y acababa involucrada en el mundo de las drogas. Ver a quien había sido icono Disney enseñando el pecho, insinuando el trasero y simulando masturbarse, entre otras lindezas, fue un cambio radical.

Sin embargo, cuando Anne se ganó sus galones como actriz y demostró su madurez profesional fue con su participación, también en 2005 en la controvertida y galardonada “Brokeback Mountain”. Ang Lee la eligió para interpretar a la mujer del personaje de Jake Gyllenhaal y de nuevo Anne no se arredró ante un papel con pocas frases y para el que tuvo que desnudarse nuevamente. De esta forma, se apuntó su primer gran éxito en el cine adulto ya que la película obtuvo prácticamente todos los premios a los que estuvo nominada, incluidos tres Oscars.

En 2006, con “El diablo viste de Prada”, Hathaway consiguió afianzarse aún más en su ascenso profesional. El papel de Andy Sachs, la joven inocente que llega a Nueva York para trabajar como asistente personal de la voraz e implacable editora de modas Miranda Priestly (una magnífica Meryl Streep), resultó perfecto para esa mezcla de ingenuidad y fuerza que siempre transmite Anne. La película fue un gran éxito de taquilla y le permitió darse a conocer entre un público sin límite de edad. Su deseo se había cumplido ya que, como ella misma dice, lo que más le gusta de su profesión son los nuevos retos, lejos del encasillamiento.

En 2007 afrontó su proyecto más ambicioso hasta el momento al dar vida a la escritora británica Jane Austen, un proyecto que a mí me hizo mucha ilusión, pues Jane Austen es mi escritora favorita. En “Conociendo a Jane Austen”, Anne tuvo que meterse en la piel de la responsable de novelas como “Emma” y “Orgullo y prejuicio”, en las que Austen supo plasmar como pocos el ambiente social y moral de su época. Por ello, Anne tuvo que documentarse sobre el periodo de la Regencia, aprender los modales, bailes y decoro propios de su sociedad y, sobre todo, aprender un más que necesario acento británico al mismo tiempo que explotaba su vena más romántica. De este modo, aunque el filme se toma sus licencias históricas y sugiere que un frustrado romance fue lo que motivó a Austen a escribir su obra, resulta una película muy agradable y en la que Hathaway está muy convincente.

El 2008 vino acompañado de tres de sus estrenos. Aquel año la actriz hizo de compañera elegante y sexy de Steve Carell (el inolvidable Michael Scott de “The office”) en la adaptación al cine de la serie televisiva “Superagente 86”, en la cual encarnó a la Agente 99, siempre salvando las meteduras de pata de su torpe compañero. La película no dejaba de ser un entretenimiento de verano bastante digno en la que se disfrutaba la química entre Carell y Hathaway. Ese mismo año también se la pudo ver en “Passengers”, un drama con toques sobrenaturales que jugaba a imitar el cine de M.Night Shyamalan y que no convenció a casi nadie, incluido a un servidor.

Precisamente, en 2008, Anne tuvo que afrontar una grave crisis personal, cuando su novio de entonces (un joven empresario) fue encarcelado por malversación de fondos. Antes de que eso sucediera ambos llevaban bastante tiempo juntos y se hablaba de una posible boda, viéndose truncada la relación ante este escándalo que provocó que Anne tuviera que volver a casa de sus padres durante unas semanas para superar la depresión que todo esto le causó.

Hablando de dramas, a finales de 2008 se la pudo ver en otra de las películas que son hitos en su carrera. Bajo las órdenes de Jonathan Demme (“El silencio de los corderos”), Hathaway tuvo la oportunidad de demostrar su talento interpretativo en “La boda de Rachel” gracias al papel de Kym, la oveja negra de una familia aparentemente bien avenida, que acaba de salir de una clínica de rehabilitación por consumo de drogas y que va a la boda de su hermana, desestabilizando a toda la familia. Ella era lo más sobresaliente de una película algo justita y ello le valió muy buenas críticas, de hecho fue nominada por vez primera a los Globos de Oro y a los Oscar.

Con su crisis personal aún a cuestas, 2009 fue un año más calmado para ella, ya que sólo se la vio en la intrascendente “Guerra de novias”, una comedia petarda en la que compartía plano con Kate Hudson y en la que parecía querer tomarse un descanso de sus últimos papeles. Entretanto, iba apareciendo en todas las listas de las mujeres más sexys del planeta y las marcas y las revistas se la rifaban para sacarla en primer plano. Y eso que en sus inicios hubo mucha gente que le dijo que debía adelgazar un poco para ser actriz, algo a lo que ella se ha opuesto siempre (y ni falta que le hace adelgazar, que yo la veo muy bien proporcionada).

En 2010 volvió a empalmar tres papeles, aunque dos de ellos fueron secundarios. Tanto en “Historias de San Valentín” (su reencuentro con el ñoño de Garry Marshall) como en “Alicia en el país de las maravillas” de Tim Burton (en la que ella era de lo mejor de la peli), Anne dio vida a sendos personajes que éstaban lejos de ser los protagonistas y que le permitieron explotar su vis cómica.

También en 2010 interpretó otro de sus papeles ya icónicos, el de una joven artista con problemas de salud en “Amor y otras drogas”. Aquí Anne tuvo que entregarse en cuerpo y alma a un papel de una chica de personalidad complicada y en el que tenía que rodar diversas escenas de desnudos, dejando casi todo a la vista. El hecho de que tuviera que rodarlo con Jake Gyllenhaal, ante el que ya se había desnudado en “Brokeback mountain” fue un motivo de confianza para ella. Este filme me ha gustado bastante las dos veces que lo he visto y ella está magnífica a todos los niveles, si alguien aún duda de su capacidad que se vea esta película. Por su interpretación estuvo nominada hace unos meses al Globo de Oro.

Ya en este 2011 la hemos podido ver presentando la gala de los Oscar (ya tuvo una breve aparición en 2009, cuando actuó con Hugh Jackman en un número musical) y apareció junto a un despistado James Franco, formando una extraña pareja. Mientras ella contó chistes, cantó, bailó y se desgañitó, Franco se limitó a aparecer con aire distraído y a repetir sin mucha convicción las frases del guión, convirtiéndose en un lastre. Creo que si Anne hubiera estado sola el resultado hubiera sido bastante mejor.

En el momento de escribir estas líneas se encuentra en los cines “One day”, su última película hasta la fecha. En ella, Anne es una chica que conoce a un chico el día de su graduación en la universidad y muestra la relación de ambos a lo largo de los años. La cinta es una historia romántica con toques de comedia y drama bastante interesante y donde ella vuelve a estar a la altura.

De cara a 2012 podremos verla dando vida a Catwoman en las nuevas aventuras de Batman que prepara Christopher Nolan y en una nueva versión de “Los miserables”, con Hugh Jackman y Russell Crowe. Proyectos de enjundia para una actriz que con su talento y su encanto natural se ha abierto paso en el proceloso mundo de Hollywood y a día de hoy es un nombre de referencia. A un servidor le gustan varias actrices, pero Anne Hathaway está entre las más escogidas, me encanta verla siempre que sea posible. Y que siga viéndola durante muchos años más, claro que sí.

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1 Response to "Anne Hathaway"

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  • jm: jajaja, la proxima vez hazlo...total son tan parecidas que con una foto de una de ellas tendrías las dos! ;)
  • garcigomez: Se da un aire en ciertas fotos, sí, con el aire melancólico sobre todo
  • Lauphney: Se parece a la cantante Meja: https://www.google.es/search?q=meja&rls=com.microsoft:es&oe=UTF-8&startIndex=&startPage=0&um=1&i

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